La Eucaristía en Rito Hispano-Mozárabe se celebra todos los martes, durante este curso pastoral, en la Parroquia de la Concepción de Nuestra Señora (c/ Goya, 26 metro Velázquez). La Basílica se convierte desde este nuevo curso en la sede de la Asociación pública de fieles <Gothia> aprobada por el Cardenal Rouco Varela el 2 de octubre de 2013 para la difusión de la espiritualidad Gotho-hispana y mozárabe.
Todos los martes se celebra, a las 20,00 horas, en la Capilla del Seminario Conciliar (c/ San Buenaventura, 9) la Eucaristía con el rezo de vísperas e, inmediatamente después, una oración de alabanza y adoración al Santísimo Sacramento animada por los mismos seminaristas. En esta oración, orientada a los jóvenes, pero abierta a personas de toda edad, se aprende a rezar ante el Señor desde la Palabra de Dios, con el canto y en el silencio.
A la misma acuden adolescentes y jóvenes, pero también matrimonios y personas mayores, consagrados y religiosas de diferentes institutos de vida consagrada y movimientos que quieren estar con un rato con el Señor. A través del silencio, los cantos y la meditación de la Escritura se pretende a ahondar en el conocimiento de Dios y de sí mismos para poder discernir la voluntad de Dios.
Durante la oración, varios sacerdotes celebran el sacramento de la Reconciliación y están disponibles para orientar a todo aquel que quiera acercarse a descubrir su propia vocación. Es, sin duda, una ocasión privilegiada en la ciudad de Madrid para profundizar en nuestra vida espiritual.
Una tragedia olvidada; una catástrofe silenciosa: bajo el sol de Qatar, 1.200 personas ya murieron en la construcción de estadios para el Mundial de Fútbol de 2022.
La denuncia de los sindicatos internacionales e italianos y transmitida por Radio Vaticano, señala las condiciones de esclavitud y explotación en la que los inmigrantes trabajan en el emirato árabe. Y para despertar la atención sobre este drama, los sindicatos han escrito una carta al gobierno italiano y a los dirigentes del fútbol nacionales e internacionales.
La principal acusación de los sindicatos es contra el sistema de "kafala", una relación laboral similar a la "adopción", con la que los hombres de negocios de Qatar someten a indios y trabajadores nepalíes: no se puede dejar a la empresa sin el consentimiento del empleador, no se tiene visa para salir del país y, por último, no existe un cierto margen de acuerdo sobre las condiciones de trabajo, las horas y los salarios.
El sindicado denuncia que en el emirato se emplea a más de un millón de trabajadores, obligados a trabajar 16 horas al día, con 50 grados a la sombra. "Más de la mitad de las muertes son debidas a ataques cardíacos debido a las duras condiciones ambientales y de trabajo. Si no se hace nada, hoy las 2.022 muertes pasarán a ser más de 4.000. Un río de sangre inocente que puede transformar el festival del deporte en una tragedia de inocentes".
El gobierno de Qatar siempre ha rechazado las acusaciones y los datos sobre el número de muertos. Sin embargo, durante los dos últimos años se registraron en las embajadas de la India, Nepal y Bangladesh 900 casos, la mitad de los cuales son clasificados como `imprevistos` de `naturaleza desconocida` o `paro cardíaco`.
Las federaciones sindicales europeas y mundiales de la construcción, sospechan que estos números escondan muertes de obreros por trabajo exhaustivo.
"La venganza y la recompensa son cosa de Dios, no nuestra". El obispo de la diócesis nigeriana de Maiduguri, Mons. Oliver Dashe Doeme, viajó con este mensaje por varias comunidades del noreste de Nigeria durante la semana de Pascua. Así se desprende de un informe sobre la visita del prelado, al que ha tenido acceso Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), la Fundación Pontificia Internacional para cristianos perseguidos y que sufren. Mons. Dashe llamó a los fieles a no dejarse llevar por pensamientos de venganza, pues la venganza y la revancha llevan a un círculo vicioso de la violencia y la guerra. Recordó a los fieles los valores fundamentales de la fe cristiana: amar a nuestros enemigos y a quienes nos persiguen. Las heridas solo pueden comenzar a curarse --prosiguió el obispo nigeriano-- si los fieles perdonan lo pasado y miran al futuro con gran esperanza y confianza.
El deseo de los fieles de rezar y confesarse era grande. En algunas comunidades, el obispo y los sacerdotes que le acompañaban estuvieron administrando el sacramento del perdón durante más de tres horas, relata la Fundación en su página web.
Después de que un comando del ejército nigeriano, junto a tropas de Chad y Camerún, reconquistaron durante las pasadas semanas algunas poblaciones nigerianas ocupadas por el grupo terrorista islamista Boko Haram, han regresado a sus casas los primeros refugiados. La mayor parte de los fieles había huido al vecino Camerún. Sus sufrimientos son grandes: muchos han muerto y otros muchos siguen huyendo. Sus casas han sido expoliadas, sus iglesias han sido incendiadas. Hay padres que no han encontrado aún a sus hijos. Las personas de edad avanzada que no pudieron huir, fueron asesinadas por los terroristas porque se negaron a abjurar de su fe. Los fieles que han regresado tienen que comenzar su vida de nuevo. En varias misas de reconciliación y desagravio, Mons. Dashe les animó a seguir firmes en la fe, a pesar de todas las miserias que han vivido. Les llamó a seguir el ejemplo de Cristo y perdonar a los terroristas sus tropelías y su odio.
Los obispos nigerianos recibieron el apoyo del papa Francisco. Hace unas semanas hizo un llamamiento para que no se dejaran intimidar por el terror de Boko Haram. Los cristianos y los musulmanes sufren por igual el extremismo religioso en este país africano, dice el Santo Padre en una carta enviada a la Conferencia Episcopal nigeriana. En ella, el Pontífice expone que los fundamentalistas dicen ser religiosos, "pero abusan de la religión para convertirla en una ideología que se doblegue a sus intereses de opresión y muerte". El Papa mencionaba también que reza todos los días por Nigeria.
Por último, Francisco expresaba su agradecimiento a los obispos, sacerdotes y religiosos por su empeño. Les escribía que hay que rechazar cualquier forma de violencia. "¡No os canséis de hacer el bien!", exhortaba.
Con sus 168 millones de habitantes, aproximadamente, Nigeria está considerado el país de mayor población de África. Casi el 50 por ciento de la población es musulmana; la otra mitad, son cristianos. Al norte de país, el 80 por ciento es musulmán; al sureste predominan los cristianos. En los tres estados del noreste, el grupo terrorista islamista está llevando a cabo, desde 2009, una campaña sangrienta para instalar un estado teocrático islámico. En esta región se encuentra situada la diócesis de Maiduguri, que comprende los estados federados de Yobe y Born, así como la parte septentrional del estado de Adamawa.
En esta diócesis, la de mayor extensión de Nigeria, la situación es muy precaria: desde comienzos de las luchas han sido asesinados aproximadamente cinco mil de los 125 mil católicos de la diócesis, según se desprende de las cifras actuales de la diócesis. Además, han sido desplazadas 100 mil personas --entre ellas, 26 de los 46 sacerdotes de la diócesis, más de 200 catequistas y 30 religiosas--. De los cuarenta centros comunitarios, 22 están ocupados por los terroristas. Más de 350 iglesias han quedado reducidas a ruinas; tres de las cuatro escuelas católicas han sido cerradas.