«La catedral de la Almudena es diferente, porque intentan compaginarse los diferentes carismas de la Iglesia en Madrid». Cristina Tarrero, directora del Museo de la Catedral de la Almudena, explica la idiosincrasia de una catedral que ha recibido la visita de dos Papas antes de León XIV.
San Juan Pablo II la dedicó en 1993. «Tenemos una oración de él que ahora mismo está en el altar de la Virgen» expuesta para que todo el que pase ante la patrona de Madrid pueda rezarla. El Papa polaco, además, animó en esa ocasión a los presentes: «Salid, pues, a las calles, vivid vuestra fe con alegría».
Por su parte, Benedicto XVI visitó el primer templo de Madrid en 2011, durante la Jornada Mundial de la Juventud. En la catedral tuvo un «encuentro muy significativo» con los seminaristas. «Al veros compruebo de nuevo —les dijo el Papa— cómo Cristo sigue llamando a jóvenes discípulos para hacerlos apóstoles suyos».
Ahora, León XIV rezará ante la Virgen de la Almudena porque «es nuestra patrona», y lo hará «con mucho cariño» antes de encontrarse en el Bernabéu «con todos los madrileños, todas las devociones, toda la diócesis».