En línea con los mensajes que esta mandando en estas semanas de Pascua a las distintas realidades de la Iglesia que peregrina en Madrid, el cardenal Osoro ha grabado un vídeo para las hermandades y cofradías que, según subraya, «son algo esencial en la evangelización».
El arzobispo se muestra «feliz y orgulloso» porque «habéis sabido ser creativos» y «vivir esta Semana Santa sin poder salir a las calles a dar testimonio y a ofrecer una imagen de Nuestro Señor y la Santísima Virgen María», cambiándolo por «obras que estáis haciendo». «Estáis entregando ayudas económicas y alimenticias a tantos lugares que lo necesitan», asevera, poniendo en valor iniciativas como los 68.500 euros donados en material para paliar la crisis del coronavirus.
«Las cofradías y hermandades son algo esencial en la evangelización. Os convoco a seguir evangelizando. Os convoco a dar la Buena Noticia de Cristo. Y os convoco a que sigáis ayudándome a hacer percibir que el Evangelio no es una teoría, no son unas palabras, es una realidad viva con obras como la que vosotros manifestáis», concluye.
En este momento «duro» en el que «un virus ha trastocado todas las direcciones de todos los pueblos de la Tierra», resuena con fuerza el «Id al mundo y anunciad el Evangelio» del Señor, según ha subrayado este viernes, 1 de mayo, el cardenal Carlos Osoro.
En la Eucaristía con la que se daba el pistoletazo de salida a las celebraciones de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2020 (#JMOV2020) en Madrid, el arzobispo ha recordado que «hay que anunciar la Buena Nueva, hay que mover este mundo en la solidaridad de la Resurrección, […] de no mirar para uno sino mirar para los demás».
Como Pablo al caer del caballo, ha detallado, que «somos derribados» cuando Dios llama, ya sea al matrimonio, a la vida consagrada o al sacerdocio, y «cada vez que lo vamos conociendo más, más nos entusiasmamos por seguir con radicalidad la llamada». Así ha invitado a «que sintáis y descubráis en lo más profundo la llamada que el Señor nos hace a todos nosotros», incidiendo también en que «Dios es fiel, siempre nos acompaña, siempre nos da la mano, siempre nos orienta, siempre tiene palabras de aliento para marcar la dirección de nuestra vida».
«Señor, gracias por llamarnos a formar parte de tu pueblo –ha concluido el purpurado–. Gracias porque nos invitas a descubrir, desde la comunión contigo, qué lugar quieres que ocupemos en este pueblo santo de Dios para anunciar el Evangelio. Gracias por hacernos vivir, por hacernos descubrir los horizontes inmensos que nos da esa comunión contigo, viviendo por Ti, de Ti y desde Ti».
Mensaje para la jornada
Con un crucifijo con tierra de distintos lugares vinculados a la vida de Jesús en sus manos, el cardenal Carlos Osoro recuerda en un vídeo que «el ser humano es vocación» y que, cuando «Dios se encarna, se hace hombre», muestra el significado de esa vocación, que es una «vocación al amor».
Lanzado en vísperas de esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el arzobispo de Madrid subraya que «cada uno tiene que ir descubriendo delante del Señor a qué le está llamando», como, por ejemplo, a formar una familia, a algún tipo de consagración o, en el caso de los chicos, al sacerdocio.
«El Señor nos va indicando los caminos, no tanto porque nos guste, sino porque Él va encajando nuestra vida y va haciéndonos ver dónde nos construimos y donde construimos a los demás», asevera.
Continúan las celebraciones
Con el lema Jesús vive y te quiere vivo, tras esta Eucaristía, a las 20:00 horas, habrá una vigilia de oración en el seminario que podrá seguirse por Zoom y por el canal de YouTube del Arzobispado.
Después comenzará la tradicional cadena de oración por las vocaciones que, debido al Estado de alarma por la pandemia del coronavirus, se desarrollará en las comunidades o domicilios, con los que se conectará online cuando sea posible. El Secretariado de Vocaciones ha ido actualizando el listado de grupos y retransmisiones en su página web.
Las celebraciones de la 57 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones concluirán este domingo, 3 de mayo, a las 12:00 horas, con la Eucaristía de catedral presidida por el cardenal Osoro. Será retransmitida por Telemadrid.
En la fiesta de san José Obrero, este 1 de Mayo, el cardenal Carlos Osoro ha tenido muy presentes a todos los que, en este tiempo pandemia, cuando la crisis sanitaria ha dado paso a una crisis económica y social, se encuentran en «circunstancias malas y graves para llevar el sustento a vuestras familias».
En la Eucaristía a puerta cerrada en la catedral, organizada por el Secretariado de Pastoral del Trabajo y retransmitida por el canal de YouTube de la diócesis, el arzobispo de Madrid ha subrayado que «somos imágenes de Dios», que «hizo todo lo que existe y todo lo que existe lo puso al servicio del hombre, y quiso que fuese el hombre quien lo cuidase y que ese cuidado repercutiese en bien de todos los hombres».
«Cuando el Creador plasmó al hombre a su imagen y semejanza, lo invitó a trabajar la tierra, a todos –ha detallado–. Es verdad que el trabajo, después del pecado de nuestros padres, nos dice la Biblia, se transformó en fatiga y dolor, pero el proyecto de Dios se mantiene inalterable sobre el valor del trabajo. El mismo Hijo de Dios, Jesucristo Nuestro Señor, dedicó años a actividades manuales. Lo conocemos como el Hijo del carpintero, tal y como nos explicaba tan bellamente el Papa san Juan Pablo II».
«El trabajo está en función del hombre y no el hombre del trabajo»
De esta «condición originaria», según ha incidido el purpurado, se derivan «la prioridad del hombre sobre el trabajo, del trabajo sobre el capital, y el destino universal de los bienes», que, en resumidas cuentas, hablan de «la prioridad del ser sobre el tener». «La actividad laboral debe contribuir al verdadero bien de la humanidad, permitiendo a todo ser humano, individual y socialmente, cultivar esta vocación que el Señor nos ha dado. […] El trabajo está en función del hombre y no el hombre del trabajo», ha aseverado.
En este sentido, el purpurado ha pedido un «esfuerzo especial» para que pueda realizarse y ha puesto el foco en la «santidad de las ocupaciones diarias», que pasa por «vivir el trabajo con espíritu cristiano, humanizar el trabajo y hacer posible que todos tengan este derecho». Y aludiendo a la «coalición mundial a favor del trabajo decente» de la que ya hablaba san Juan Pablo II en el año 2000, ha asegurado que ahora es más necesaria que nunca. «Contemos con la fuerza de Jesucristo, que nos hace también ser creativos para que todo el mundo pueda tener este trabajo cuyo derecho nos ha dado Dios mismo», ha concluido.
Este 1 de Mayo, día de san José Obrero, va a ser distinto; en realidad, como todo lo que se está celebrando en tiempo de coronavirus. La crisis sanitaria ha provocado una crisis laboral con una pérdida de afiliados a la Seguridad Social similar, en magnitud, a la de 2009, y que ha afectado a todo el entramado social. «Ya no solo a los más vulnerables, que también; sino a los que no lo eran, a los empresarios». Lo cuenta Isabel Fernández, desempleada desde hace un año y muy implicada en la lucha por la justicia social desde su militancia en la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Isabel vivirá su Día del Trabajo estudiando: el próximo lunes se examina para optar a un puesto en el servicio Te llamamos que la Agencia Tributaria tiene en marcha para hacer telemáticamente las declaraciones de la Renta. «Ojalá apruebe, porque serían dos meses trabajando». La gran crisis personal le llegó a Isabel en 2011 cuando, después de 25 años trabajando en una empresa de marketing online, fue despedida: «Te preguntas el porqué, hasta que te das cuenta de que no ha dependido de ti sino de los movimientos económicos y de la falta de justicia en el mundo».
Desde entonces, Isabel, que vive en Villaverde junto a su marido, Samir, y su hija, Amalia, de 19 años, ha tenido trabajos esporádicos porque «a todo lo que salía he ido agarrándome». Gracias a unos cursos impartidos por la HOAC se formó para ser auxiliar de geriatría, y su último trabajo fue en una residencia de ancianos de la diócesis de Madrid. «Yo ya he aprendido a vivir en paro; superada la barrera de los 50, es todo más complicado, y además el mundo laboral está cada vez más especializado». Y por eso, cuando se empezaron a ver los efectos de la crisis del coronavirus, ella ya tenía muy elaborado todo este proceso interno de gestión de la situación. También ayuda que Samir, jardinero de profesión, ha podido seguir ejerciendo durante este tiempo.
Todo afectados
«Ahora todos estamos en el mismo barco, todos afectados de alguna manera; esto ha sido un problema de salud y se vive la solidaridad de otra forma». Este es el gran cambio de mentalidad que percibe Isabel: «Antes había plataformas antidesahucios y ahora hay ayudas al alquiler, y habrá una renta mínima». Lo dice una mujer fuertemente comprometida que descubrió en la HOAC la manera perfecta de «integrar el mundo del trabajo desde la perspectiva de la fe». «La pastoral del trabajo me ha ayudado a vislumbrar el camino de la justicia en el mundo laboral», explica.
Y justo es esta fe de la que habla la que le ayuda en este tiempo de pandemia: «Hay miedo a la muerte, pero los cristianos tenemos mucho adelantado: vemos la vida y la muerte como un trayecto. Hay que tener esperanza y luchar, ¿no ha habido cosas peores? Si sobreviven en Siria, en Yemen o en el Congo, ¿cómo no vamos a sobrevivir nosotros al coronavirus?».
Eucaristía en la catedral
Para celebrar la fiesta de san José Obrero,este 1 de mayo, la catedral de Santa María la Real de la Almudena acogerá una Eucaristía a las 10:00 horas, presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro. Podrá seguirse en directo por el canal de YouTube de la diócesis. Coincidiendo con este día, el Secretariado de Pastoral del Trabajo de la diócesis de Madrid ha emitido un comunicado en el que pide «cohesión social, superar el individualismo y combatir la soledad con la preocupación por el otro y la solidaridad».