- Titulo: Infomadrid / Carlos González
El pasado viernes, 28 de septiembre, el obispo auxiliar de Madrid, monseñor Santos Montoya, estuvo en el programa El Espejo de Madrid, de la cadena COPE, para hacer un balance de las visitas pastorales que comenzaron en septiembre y que van a continuar celebrándose durante este curso pastoral.
Entrevistado por Mario Alcudia, monseñor Montoya subrayó que el objetivo es «animar y traducir, en la medida que podamos y lo más convenientemente posible, todo el lenguaje del Evangelio de nuestra tradición (liturgia, catequesis, etc.)». En ese deseo de encuentro con la gente, incidió en que «el sentido no es inspeccionar», sino «potenciar, animar en la fe, en la caridad y en la esperanza». Una oportunidad, insistió, para «encontrarse con las personas».
En esa misma línea, el prelado dijo que el encuentro «no es solamente con las comunidades parroquiales», sino «con el entorno de la parroquia y las realidades eclesiales que también se pueden atender». Un propósito que el obispo auxiliar tradujo en ser, a la luz del Papa Francisco y del cardenal Osoro, una Iglesia en salida: «Cuando hay alguna dificultad, la tendencia es a replegarse; y se está insistiendo en no tener miedo, en no tener nada que esconder». Todo lo contrario, señaló, ya que «tenemos todas las razones del mundo para dar a conocer la hermosura del Evangelio».
Una oportunidad para llegar a las periferias
Las visitas pastorales son, también, una oportunidad para llegar a las periferias. «Cuando uno es enviado, no es enviado solo a su propia realidad, es enviado a la vida». No solamente a un contexto «eclesial y cercano a la Iglesia», dijo monseñor Montoya, «sino a todo contexto como pueden ser la cultura, la familia, el trabajo y esas realidades donde la Iglesia no puede dejar de atender».
Unas visitas pastorales que, tal y como reconoció, afronta «con ilusión» porque «en último término, es un encuentro con la gente y un acto de fe». Es, añadió, «el reconocimiento de la figura del pastor en el encuentro con su pueblo; así que voy con mucha ilusión y muchas ganas, con el deseo de encontrarme lo más personalmente posible con los sacerdotes y con su realidad».
Antes de finalizar la entrevista, el prelado expresó su deseo de acudir a las parroquias «no para que a uno le preparen un decorado que, cuando ha terminado de rodarse la escena, se quita», sino «que sea la verdad de los hechos». Sin adornos, concluyó, «viendo lo que hay, y alentando lo que hay para que termine siendo lo que debería ser».